Nuestra historia


Los orígenes de Edwards Lifesciences nacen en 1958, cuando Miles “Lowell” Edwards decidió fabricar el primer corazón artificial.

Edwards era un ingeniero de 60 años recién jubilado, con 63 patentes en diversos sectores, un espíritu emprendedor y el sueño de ayudar a los afectados por enfermedades cardiacas. Su fascinación por curar el corazón surgió cuando era un adolescente y sufrió dos ataques de fiebre reumática, enfermedad que puede dejar cicatrices en las válvulas del corazón y, finalmente, provocar una insuficiencia cardiaca.

Debido a su formación en sistemas hidráulicos y bombas de combustible, Edwards creía que el corazón humano podía mecanizarse. Presentó su idea al Dr. Albert Starr, un joven cirujano de la University of Oregon Medical School, quien consideró que la idea era demasiado compleja. No obstante, Starr animó a Edwards a centrarse primero en el desarrollo de una válvula cardiaca artificial, ya que había una necesidad inmediata.

Al cabo de tan solo dos años, la primera válvula mitral Starr-Edwards se había diseñado, desarrollado, probado y colocado con éxito en un paciente. Los periódicos de todo el mundo anunciaron lo que calificaron de cirugía cardiaca “milagrosa”.

De esta innovación surgió una empresa, Edwards Laboratories, que abrió una tienda en Santa Ana (California, EE. UU.), no muy lejos de la actual sede corporativa de Edwards Lifesciences.

En 1966, la American Hospital Supply Corporation adquirió Edwards Laboratories y esta última se convirtió en American Edwards Laboratories. Posteriormente, en 1985, Baxter International Inc. adquirió American Edwards. A principios de la década de los 2000, la compañía se convirtió en una empresa independiente y pública, y entró en la Bolsa de Nueva York con el símbolo “EW”.

Hoy en día, nuestro espíritu innovador sigue siendo fundamental en Edwards. El número de pacientes que requieren tratamientos para enfermedades cardiovasculares y dolencias graves está aumentando drásticamente y se espera que el número siga creciendo en el futuro. Existen varios factores que alimentan esta dinámica: una población cada vez mayor, las altas incidencias de fiebre reumática en los países en desarrollo y las mejoras en las técnicas de diagnóstico que permiten que los médicos detecten los problemas antes.

En la actualidad, seguimos liderando el campo de las válvulas cardiacas de sustitución de tejido, los productos de reparación y la monitorización hemodinámica avanzada, que han contribuido a tratar a más de dos millones de pacientes en todo el mundo.

Con más de 50 años de experiencia, hemos crecido hasta convertirnos en una empresa global con presencia en aproximadamente 100 países y unos 8500 empleados en todo el mundo. Cada uno de ellos está dedicado a impulsar la visión original de Edwards de ayudar a que los médicos, los pacientes y sus familias trabajen juntos como una comunidad unida para luchar contra las enfermedades cardiovasculares y las dolencias graves.